Depuración del mapa celeste reúne cuatro capítulos dedicados a restaurar la estructura celeste oscurecida por sistemas zodiacales y calendáricos posteriores. La sección sigue el proceso por el cual el cielo real fue sustituido por una retícula artificial, reconstruye el Camino de la Luna sumerio, examina la precesión y los relojes celestes, y relaciona la Cuenta Larga maya con el Gran Ciclo de cinco partes y la Gran Transición.
Cómo el zodiaco astrológico griego sustituyó las constelaciones desiguales del cielo real por una retícula de 30°, vinculó las eras zodiacales con la precesión y estableció un cómputo retrógrado en sentido contrario al recorrido anual del Sol.
¿Por qué el Camino de la Luna sumerio contenía 13 estaciones y no 12? Con Surco–Virgo en el centro y seis constelaciones a cada lado, su código biológico y la Golondrina final conservan una estructura cosmogónica perdida en la posterior reducción a doce signos.
¿Qué ocurre cuando los relojes celestes se desincronizan? La divergencia entre el ciclo Tierra–Sol y el cielo estrellado da lugar a eras zodiacales que se suceden en sentido retrógrado y a la trampa calendárica, así como a la propuesta de un sistema basado en grados solares para el cómputo calendárico y la navegación.
El ciclo de 13 baktunes de la Cuenta Larga maya, de unos 5.125 años, se compara con una quinta parte del Gran Ciclo de 25.920 años, revelando la diferencia de 59 años, el ritmo de 432 años y la proximidad de la Gran Transición.