Una plataforma global de conocimiento dedicada a «Un Mensaje: Tiempo de Unidad»

Comentario del Corán 2.6 — El Mensajero, la Kaaba y la prueba de la humanidad (2:124–129)

This page is also available in: English Deutsch

Book 198Estructura y contenido del libroParte DosComentario del CoránComentario del Corán 2.6 — El Mensajero, la Kaaba y la prueba de la humanidad (2:124–129)

Este comentario de Corán 2:124–129 advierte que las falsas expectativas sobre el nombre, la apariencia, la nación o el linaje del verdadero Mensajero pueden impedir que las personas lo reconozcan y conducirlas hacia falsos profetas.
La Kaaba es una señal sagrada que apunta hacia el Cubo Sagrado, los Siete Candeleros y el conocimiento restaurado revelado antes de la llegada del Mensajero, en los últimos días del viejo mundo.
Llama a las personas a cumplir por sí mismas los pactos del Profeta, elegir la unidad y proteger el futuro de sus hijos.

Corán 2:124

124. Y [reflexiona, ¡Oh, Mujámmad!, sobre] cuando Abraham fue puesto a prueba por su Señor con unas órdenes, y las cumplió. Dijo [Dios]: “Haré de ti un guía para la gente”. Preguntó [Abraham]: “¿Y de mis descendientes?” Dijo [Dios]: “Mi pacto [la profecía] no incluye a los injustos”. *

Falsas expectativas sobre el verdadero Mensajero

En distintas religiones y tradiciones, las autoridades religiosas han creado expectativas semejantes para que las personas no reconocieran al verdadero Mensajero. Inventaron para el Mensajero un nombre, un linaje e incluso una apariencia.

El Mensajero vendrá, pero las personas ignorantes dirán que no es el Mensajero porque su nombre no es el que esperaban, su apariencia no es la que imaginaban y no pertenece a la nación o al linaje que les enseñaron a esperar.

Esa ignorancia puede llevar a las personas a aceptar a un mesías holográfico o a un falso profeta creado por fuerzas satánicas.

Nadie puede saber en qué día enviará el Todopoderoso al Mensajero. Nadie sabe qué apariencia tendrá el Mensajero, qué nombre llevará ni de qué nación o linaje vendrá.

No esperen que otros actúen en su lugar. Cumplan ustedes mismos los pactos del Profeta: unan a las naciones contra las fuerzas satánicas y protejan el futuro de sus hijos, para que un día no tengan que llorar entre ruinas sobre sus cuerpos sin vida, como sus hermanos y hermanas ya lloran en otras tierras.

Corán 2:125–126

125. Y [recuerden] cuando hice de La Casa [la Ka‘bah] un lugar de reunión y refugio para la gente. “[¡Oh, creyentes!] Tomen el sitial de Abraham como lugar de oración”. Y cuando indiqué a Abraham e Ismael: “Purifiquen Mi Casa para quienes vengan a hacer el rito de la circunvalación y el retiro espiritual, y los que se inclinen y prosternen durante su oración”.

126. Y [recuerden] cuando Abraham dijo: “¡Señor mío! Haz de esta ciudad [La Meca] un lugar seguro, y beneficia con frutos a los pobladores que creen en Dios y en el Día del Juicio Final”. Dijo [Dios]: “[Pero] al que rechace la verdad lo dejaré disfrutar por un tiempo, y después lo conduciré al castigo del Fuego. ¡Qué pésimo destino!”

La Kaaba como precursora del Cubo Sagrado y el conocimiento olvidado

El conocimiento sagrado ha sido olvidado desde hace mucho tiempo. Hoy, los servidores de la religión no conocen el verdadero propósito de la Kaaba, que fue construida por voluntad del Todopoderoso. Su misterio se revela en la primera parte de este libro.

El propósito de la Kaaba era ser precursora del Cubo Sagrado, para que las personas pudieran llegar a reconocer el Cubo Sagrado.

En total había ocho piedras. Simbolizan los ocho candeleros: ocho maravillas sagradas del mundo. Uno de estos candeleros ha sido conocido por el mundo durante miles de años a través de la antigua leyenda china de la tortuga Luo Shu.

Las siete piedras de la Kaaba son los Siete Candeleros de Dios, que estuvieron sellados hasta el tiempo señalado.

Corán 2:127–129

127. Y [recuerden] cuando Abraham e Ismael levantaron los cimientos de La Casa, dijeron: “¡Oh, Señor! Acepta nuestra obra. Tú eres el que todo lo oye, todo lo sabe”.

128. “¡Señor nuestro! Haz que nosotros nos entreguemos a Tu voluntad, y que nuestra descendencia también lo haga [como una nación de musulmanes]. Enséñanos nuestros ritos para la peregrinación y acepta nuestro arrepentimiento; Tú eres el Indulgente, el Misericordioso”.

129. “¡Señor nuestro! Haz surgir de entre nuestra descendencia un Mensajero que les recite Tus palabras y les enseñe el Libro y la sabiduría, y los purifique. Tú eres el Poderoso, el Sabio”.

El propósito cumplido de la Kaaba, los Siete Candeleros y el paso del viejo mundo

Los días de la Kaaba llegan a su fin, con gran tristeza, porque la Kaaba ha cumplido su propósito: esperó el tiempo en que aparecería el Cubo Sagrado.

Por eso se han intensificado las inundaciones alrededor de la Kaaba. Son una señal de lo Alto, que dirige a las personas a volver su mirada hacia el Cubo que surgió de los Siete Candeleros del Creador y a cumplir Su voluntad en estos últimos días del viejo mundo que pasa.

Solo los verdaderos entrarán en el mundo del siguiente nivel.

Despierten, por el bien de su alma.

⬆ Volver al contenido

* El texto coránico citado de Corán 2:124–129 está tomado de la traducción al español de Muhammad Isa García, consultada en QuranEnc.com. ↑ volver

Elige otro capítulo:

Parte Uno

Parte Dos